lunes, julio 03, 2006

Ascensor

Anatolio era, lo que se dice, un ejemplar de vecino; cada vez que iba a coger el ascensor y oía una llave girar en la cerradura del portal, esperaba paciente a que su vecino entrara y subía con él.
Sin embargo, el día de San Cucufato Mártir de 1987, su vida cambió.
Anatolio abrió el portal y, sorprendido, escuchó cómo se cerraba la puerta del aparato elevador. No comprendió por qué, después de tantos años esperando a sus vecinos en el ascensor, no lo esperaban a él. Se enfureció, y maldijo entre dientes. Se sintió impotente. Se sintió simplón por sus absurdos buenos modales. Se le escapó un grito -¡Ascensor!-, y empezó a aporrear la puerta con manos, pies y cabeza, en señal de protesta. Se hizo sangre en los nudillos y la frente. Cuando, por fin, oyó la puerta abrirse en lo alto, aulló entre lágrimas de ira, como si no fuera él quien lo decía: -¡Mal vecino!¡Iré a por tí!
Y así fue. Vengativo y ruín, desde ese día, cada vez que tenía el ascensor en su poder, Anatolio se sentaba durante horas en la escalera y esperaba a que alguien abriera el portal para, inmediatamente, entrar y cerrar con un estruendoso portazo y pulsar su piso -el segundo-.
A esto dedicó los mejores años de su existencia. Y fue feliz.

5 Comments:

Anonymous Niha dijo...

Un error esperar que los demás hagan lo que uno. Se podría haber evitado un disgusto el tal Anatolio de haberlo tenido en cuenta...

7/04/2006 12:26 a. m.  
Blogger Joselu dijo...

He descubierto tu blog por casualidad. Volveré a él. Creo que estás construyendo un personaje original a partir de Gavanido. Seguiremos sus avatares, pero no le hagas muy malo, porque él es bueno, que no se contagie de la mezquindad que le rodea. Es una opinión, claro. Un cordial saludo. Estoy en http://olahjl.blogspot.com

7/04/2006 9:49 p. m.  
Anonymous LadyGore dijo...

Muchos deberíamos aprender de él... y pensar un poco más en nosotros y no hacer lo que los otros esperan que hagamos!Magnífico blog, volveré a visitarlo con calma...

7/05/2006 3:05 p. m.  
Anonymous Una Raflesita anónima dijo...

Di que sí Anatolio. No hay nada mejor para dedicar tu vida que la venganza de grandes hechos insignificantes. Toda espera y despilfarro de tiempo y energía queda justificado en el momento de la venganza ¬¬

7/06/2006 1:21 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Anatolio, Anatolito querido la venganza es un plato que sabe mejor frio, lo que habria que hacer es cortar todas las cuerdas del asensor con todos los vecinos dentro. . .

7/25/2006 4:59 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home