jueves, agosto 03, 2006

Babuinos (Cuento pornográfico)

Aquella tarde, Gerardino sorprendió a su cuñado masturbándose como un babuino. Le pareció un acto deleznable, sucio y miserable. Pero algo no le cuadraba porque, cuando lo hacía él... ¡era algo sublime!
Gerardino, en sus ratos libres, gustaba de imaginar a los miembros de su familia como rarezas naturales, sin genitales de ninguna clase. Su madre, hermana, tía, prima... tenían todas una plaquita de plástico cual muñeca de Famosa. Con esta técnica, madurada a lo largo de los años, conseguía evitar pensar en situaciones más violentas de la cuenta como, por ejemplo, su varonil y rudo hijastro Ana, fregando platos a lomos de su prima -la delicada y fina Paco-.

Ahora otra vez, pero sin el terrible esfuerzo de leer durante veintiocho segundos Audio

7 Comments:

Blogger José Basauri dijo...

Tú estás peor que yo tío

8/03/2006 7:04 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Eres muy simpáticA :)

8/03/2006 10:51 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Jajajajaja, impactante final, ¿De donde saca usted ese cerebro? ¿Quiere ser mi padre?

8/03/2006 10:54 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Querido Gavanido:

Usté me da miedo.

Suyo afectísimo,

Javi Brasil

8/04/2006 8:11 a. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

La culpa no es de Gavanido, es de Gerardino, la joya de la familia.

8/04/2006 9:35 a. m.  
Blogger Eulalia dijo...

Me he debido perder algo.
Siempre me pasa lo mismo.
En fin, no sé si mandarle un beso.
Sí.

8/04/2006 9:30 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Esto.... y de esta historia, ¿¿porque no hay ilustración?? ¿eh?

8/16/2006 6:04 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home