domingo, diciembre 17, 2006

Placebo se cura

Placebo era un tipo que estaba constantemente enfermo; cuando no era un catarro, era una jaqueca o una lumbalgia. Un domingo acudió al médico, y éste le dijo que sus enfermedadades eran todo un efecto y que, en realidad, ya estaba curado. Placebo, animado, fue corriendo a una tienda para comprarse un cuchillo y untarse en el pan. Para su gusto estaba semi-curado, pero no estaba del todo mal. Volvió al médico y le espetó: "Pruebe, buen hombre". El médico le notó curado, pero Placebo insistió en que como mucho era mezcla. Así que, ni corto ni perezoso, Placebo decidió hacerse cura y el día de su ordenación fue curado por fin. El Padre Placebo acudió al médico. Ambos untaron al Padre Placebo en el pan, y coincidieron en que estaba bien curado. Una cosa llevó a la otra y, antes de querer darse cuenta, se había acabado el Padre Placebo. No obstante, el médico se quedó con Hambre, pues Placebo siempre fue poca cosa. Ahora, el médico atiende a Hambre, confiando en que pronto abandone su consulta. Si lo logra, habrá curado al Hambre y mejorado el mundo un poquito.

19 Comments:

Blogger A. Furió dijo...

Posiblemente uno de los 10 mejores textos de la historia... en su genero.
Me quito la boina, coño, que le noto yo a usted inspirado.
Seriously!
Una historia cojonuda.

Saludos.

P.D.: Sabe que no soy propenso a los halagos. Tranquilo, no le pediré 50€, es sólo que me ha gustado de veras.

12/17/2006 2:17 p. m.  
Blogger M. Imbelecio Delatorre dijo...

(Persiles, ¿a usted le paga 50€? ... hmmm, a mí sólo 2€ por cada elogio...)

Gavanido, ¿quién fue el afortunado que untó en su pan la tonsurada calva de Placebo? Esa dicen que es la parte más exquisita, la mejor curada. quizá un poco aceitosa por eso de la unción, pero deliciosa.

Creo que el médico tuvo algo de efecto nocebo al zamparse al paciente...: fíjese que se lo comió todito, no se veía saciado.

¡el cuento es genial!. creo que iré a la chacinería a que me lo enmarquen. lo pondré al lado de los daguerrotipos de comunión de mis tatarabuelos.

12/17/2006 3:35 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

¡Maravilloso!
Bravo, bravo, bravo, bravo y mil veces bravo.

Deseemos suerte al médico a ver si Hambre mejora. Si sigue estando tan mal no sé dónde iremos a parar.

Un saludo agradecido.

12/17/2006 3:39 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Buenísima historia, sí señor... a pesar de acabarse el pobre Placebo, que no morirse... ¿o sí? :-(

Besos.

12/17/2006 3:41 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Buenisimoo! Felicidades por el post. acabo de descibrir tu blog, seguiré visitandote. y un consejo, no comas con pan, que pan está acostumbrado a comer solo..:P

12/17/2006 5:47 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Jamás había leído nada como esto. No se como expresarme, la verdad es que me desborda. Sepa que me provoca una sensación agradable, mezcla de ternura, amabilidad, carcajada, y sobre todo admiración. Solo cabe decir que si el de la foto es realmente usted, desearía conocerle en persona para poder transmitirle mi abrazo.

Se despide una atrapada mas.

12/17/2006 6:06 p. m.  
Blogger Eulalia dijo...

Voy a hacer mi tesis doctoral sobre usted: "Hermenéutica de El Mono se Eleva: lenguaje implícito, explícito y solícito; coña y sintaxis, sarcasmo y folklore hispano; morfología y lirismo".
Espero sobresaliente cum fraude.
Un beso.

12/17/2006 8:43 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

De eso nada...Placebo se curó comiéndose su propio brazo, quedamos en Alemania para que se comiera el mío pero no llegamos a un acuerdo económico. Luego se enriqueció colgando el momento por internet

12/18/2006 12:20 a. m.  
Blogger coco dijo...

Querido Gavanido, a mí, la paletilla del lote tampoco me llega nunca a Navidad. Será placebo el jamón!

12/18/2006 12:30 a. m.  
Blogger Gavanido dijo...

Acostumbrado Persiles:
¡Pillastre! Sabe usted que por ese "me ha gustado de veras" Gavanido añade un extra-plus de treinta y seis céntimos.
Muy audaz.

Tremendio Imbelecio:
La calva de Placebo se la comió el propio Placebo. De hecho, el propio Placebo se lo acabó el propio Placebo. Sé que no me explico, pero así fue.

Sobrio Tanhäuser:
Gracias por sus palabras, pronto Hambre recibirá un chequeo médico. Por cierto, le devuelvo el cambio: cinco bravos con treinta y dos hurras.

Esdrújula Mónica:
No temas por Placebo. Evidentemente no murió porque se lo comieron vivo.
Un secador de pelo.

Señor Elangeldelasmilvioletas:
Una pena que su teclado carezca de barra espaciadora. Casi me asfixio al leer su nombre. Gracias, siga visitándome cuando quiera.

Pequeña Anita:
Hasta la segunda línea, pensaba que mi blog te había indignado. Por suerte no es así. El de la foto, pese a las dudas, soy yo, pero además no llevo pantalones y sí calcetines hasta el gemelo. Libérate si estás atrapada.

Amisídama Ailalue:
No se si esas cosas que usted me dice son tecnicismos, insultos o preposiciones inclementes. En cualquier caso, se lo agradezco, pues suenan muy bien. Parece que sea yo alguien y todo.
Un espejo.

Hipocondríaca hipocondria:
Es cierto que Placebo se enriqueció comiendo gente. Croquetamente, se enriqueció con calcio, pues comió muchos huesos.
Un fémur.

Coco:
Qué gran verdad, a mí tampoco.
Serálo.

12/18/2006 1:06 a. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

¡más arsurda es la realidad...! ¿sus acordáis de aquel alemán que hace un par de años conoció a otro por internet y quedaron para comerse a uno de ellos? escalofriante. La historia de monsieur gavanido es muy buena, aunque yo le quitaría la parte erótica... (no porque esté mal escrita sino porque siempre tuve asomos de censor, anhelo quitar, recortar lo erótico del arte para guardarlo para mí solo y nadie más, ea).

12/18/2006 11:26 a. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Con tu permiso, es para mi un honor, enlazarte desde mi blog.
Viva por siempre la inteligencia humana

12/18/2006 2:56 p. m.  
Blogger Macacolandia dijo...

Cuanto elogio repentino, ni que las demás veces no fueran buenas las historias.

A mi me va el semicurado, que cuando se curan siempre se acaban la verdad sea dicha.

Su historia huele a pies y tiene agujeros, y mi ratón se lanza hacia el monitor mientras la leo.

Un saludo semicurado pues y gracias por hacerme reir tanto.

12/18/2006 9:41 p. m.  
Blogger Gavanido dijo...

Estimado Felipe Ergas:
Recordamos a aquel alemán y su entrañable amigo, pues cayó muy bien en las entrañas del otro. Veo que tienes vocación de censor, pues falta una letra en tu apellido, y también vocación de ascensor, pues tienes la costumbre de escribir de arriba hacia abajo.
Recibe una letra.

Peca Dora:
No sabemos qué pasará cuando Hambre se cure. Lo que es evidente es que un hambre curada será más digerible que cruda, tal como la conocemos.
Recibe un recibo.

Jose Ramón:
Te agradezco que me tiendas ese enlace, a ver si se seca de una vez. Sí, un hurra y un viva por la inteligencia humana, y también por la animal, que tampoco está nada mal.
Setos.

Macacolandia:
Grato es ver por aquí tu careto de mono sabio. Gracias por las loas, también recibirás lo tuyo. La historia huele fuerte, es cierto. No hay noticias de ello, pero el Padre Placebo debió vivir en una quesera.
Un queso y de nada por hacerle reír gratis.

12/18/2006 10:36 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Yo, como el bueno de persiles, también me quito la boina. Es de lo mejorcito que he leído en mucho tiempo.

Un saludo de un fiel lector.

12/19/2006 9:59 a. m.  
Blogger Tanhäuser dijo...

Bote!

12/19/2006 7:25 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

si estubiera curado seria imposible untarlo en pan, ya te digo yo que imposible,...

12/19/2006 8:20 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Gavanido, eres un liante, o un lioso, o una madeja. Pero a pesar de ser lana, se te da bien. No se si me gusta mas el post o sus respuestas. Me encanta esta nueva modalidad.
Recibe tu un jamón hombre.
PD: Quería aparecer en azul, pero he olvidado la contraseña.

12/20/2006 7:08 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Suerte en su tarea.

12/23/2006 4:20 p. m.  

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